NOTA EDITORIAL

Francisca María Pou Giménez
Instituto Tecnológico Autónomo de México, México

NOTA EDITORIAL

Isonomía. Revista de Teoría y Filosofía del Derecho, núm. 41, 2014, pp. 5

En este número 41 de Isonomía Martín Hevia, distinguido investiga­dor de la Universidad Torcuato Di Tella de Buenos Aires, ha oficiado de editor invitado coordinando una magnífica sección de artículos –se­leccionados tras el proceso ordina­rio de doble arbitraje– que toman por objeto de análisis filosófico temas tradicionalmente inscritos en el ám­bito del derecho privado. Como He­via destaca en su texto de presenta­ción, el derecho privado es una de las áreas jurídicas que más vastas trans­formaciones está experimentando en el momento actual, de modo que la reflexión teórica que, desde ópticas muy variadas, se interesa por ellas, es especialmente necesaria y fructífera. Para la filosofía del derecho, además, hay algo de especialmente refrescan­te en la proyección de pensamiento nuevo –o de pensamiento inicialmen­te desplegado con otro trasfondo de referencia– sobre estos desarrollos. Los artículos son una pequeña mues­tra de lo que ocurre en este ámbito y abordan temas que, en algún caso, son objeto de un intenso debate polí­tico en estos momentos.

En la sección general publicamos en primer lugar un artículo panorámi­co de Jahel Queralt y José Juan Mo­reso sobre la obra de Dworkin que resultará extraordinariamente útil por al menos dos razones: primero, por­que ofrece una exposición organiza­da y rigurosa de las tesis que este au­tor desarrolló tanto en el plano de la teoría jurídica como de la teoría po­lítica, y segundo, porque brinda cla­ves certeras tanto para entender con la profundidad necesaria la idea bá­sica que está atrás del amplio proyec­to dworkiniano –en cualquiera de sus manifestaciones– como para empren­der o continuar su discusión crítica. En segundo lugar, publicamos un ar­tículo de Sergio Ortiz Leroux sobre la concepción de la democracia y de los derechos en la obra de Claude Le­fort. Aunque en torno a las corrientes post-estructuralistas se ha desarrolla­do un debate académico amplio y ya prolongado, su diálogo con otras co­rrientes teóricas no ha sido fácil. El ámbito de los derechos y de la teo­ría de la democracia ofrece un campo natural para la convergencia, de ma­nera que un conocimiento más exten­dido de lo que la obra de Lefort plan­tea en su contexto resulta del todo pertinente.

Quiero destacar, por último, la en­trada de nuevos miembros al Consejo Asesor. Para nosotros es una gran sa­tisfacción poder sumar a nuestros co­laboradores un conjunto de investiga­doras e investigadores con un perfil académico tan valioso.